EL IMPACTO DE UN COBOT DE FANUC EN LA PRODUCTIVIDAD Y EL BIENESTAR EN LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA

La automatización ha sido un motor clave en la evolución de la industria manufacturera, y en el ámbito farmacéutico, esta tendencia está alcanzando nuevas alturas gracias a los robots colaborativos, o «cobots». La planta de Takeda en Oranienburg, Alemania, es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede aliviar tanto los problemas físicos de los trabajadores como mejorar la productividad general. Con la instalación de un cobot FANUC CR-15iA, esta fábrica farmacéutica ha logrado transformar una de sus tareas más exigentes, como lo es el embalaje de medicamentos, en un proceso mucho más eficiente y menos riesgoso para sus empleados.

La carga de trabajo que involucra la salud de los trabajadores

Antes de la introducción del robot colaborativo, los empleados de Takeda se encargaban de mover cargas pesadas que sumaban un total de 5,8 toneladas por turno. Este esfuerzo físico constante provocaba numerosos días de baja por enfermedad, afectando la moral de los trabajadores y la eficiencia de la planta. Los turnos largos y el manejo manual de productos pesados afectaban la salud de los operarios, por lo que la empresa farmacéutica comenzó a buscar soluciones para aligerar esta carga física sin comprometer la calidad ni la productividad.

La solución cobot: Tecnología y colaboración humana

La respuesta llegó de la mano de FANUC, un líder en soluciones de automatización, con su modelo CR-15iA, un cobot diseñado específicamente para trabajar en estrecha colaboración con los seres humanos. Este robot, junto con el integrador de sistemas SKDK, se ha encargado de una parte crítica del proceso de producción: apilar cajas de medicamentos en palets para su envío. El cobot toma las cajas de la línea de producción, escanea sus etiquetas y las apila en configuraciones precisas, 8 cajas por capa y 4 capas de altura. Con una capacidad de carga de hasta 15 kg y un alcance de 1.441 mm, el robot puede trabajar durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin la necesidad de pausas, reduciendo significativamente el esfuerzo físico para los operarios.

Colaboración, no sustitución

Uno de los principales objetivos de Takeda al integrar este cobot en su planta fue asegurarse de que los empleados no sintieran que su trabajo estaba siendo reemplazado por máquinas. Desde el inicio, la empresa fomentó un enfoque colaborativo, involucrando a los trabajadores en el proceso de implementación. A través de eventos informativos, se explicó a los operarios que el robot no representaba una amenaza para sus empleos, sino una herramienta para facilitar sus tareas diarias. El enfoque de Takeda fue presentar el cobot como un «nuevo compañero», que colaboraría codo a codo con ellos, aliviando el peso de las cargas físicas y permitiendo a los empleados centrarse en otras tareas más complejas.

La introducción del cobot también ha sido más sencilla gracias a la naturaleza del CR-15iA, que no necesita estar encerrado en una jaula de seguridad. Su diseño permite que los trabajadores se acerquen a él sin temor a accidentes, lo que ha mejorado la aceptación de la tecnología y ha reducido las reservas iniciales de los operarios.

Según Sebastián Steinbach de FANUC, este diseño fue clave para el éxito de la implementación, ya que las personas pudieron interactuar de forma más cercana y natural con la máquina.

Cumplimiento de estándares de higiene y resultados tangibles

En un entorno farmacéutico, la higiene es un factor fundamental. El cobot de FANUC cumple con los estrictos estándares de limpieza, con superficies extrasuaves que minimizan la acumulación de polvo y suciedad. Además, su protección IP67 en el eje del brazo y la muñeca asegura que pueda operar en condiciones de alta higiene sin comprometer su rendimiento.

Desde su instalación, el sistema ha procesado miles de paquetes sin incidentes, y la productividad ha mejorado considerablemente. No solo se ha aliviado la carga física sobre los trabajadores, sino que también se han logrado incrementar los niveles de eficiencia y disminuir las bajas por enfermedad. Este éxito ha llevado a que Takeda considere expandir el uso de robots colaborativos en otras áreas de la planta y en sus otras instalaciones a nivel global.

Un futuro colaborativo

La planta de Oranienburg ha servido como un modelo de referencia para Takeda y otras empresas dentro de la industria farmacéutica. Con la instalación del cobot CR-15iA, la compañía ha demostrado que la automatización no solo mejora la eficiencia, sino que también cuida el bienestar de los empleados. A medida que más plantas de Takeda comienzan a evaluar proyectos similares, el futuro de la industria farmacéutica parece estar cada vez más enfocado en la colaboración entre humanos y robots, una alianza que promete mejorar tanto la calidad de vida en el trabajo como los resultados comerciales.