Cómo calcular el costo de propiedad de un robot industrial

Calcular el costo de propiedad de un robot requiere mirar más allá del precio de compra. El robot puede necesitar transporte, instalación, programación, herramientas y sistemas de seguridad. Además, durante su uso aparecen gastos de energía, mantenimiento, repuestos y asistencia técnica.

Por tanto, comparar robots solo por su precio inicial puede ofrecer una visión incompleta. Un equipo más barato puede exigir más trabajo de integración. En cambio, otro robot puede incluir componentes que reduzcan tareas posteriores. Para hacer una comparación útil, todas las opciones deben analizarse bajo las mismas condiciones.

En este artículo aprenderás qué gastos forman parte del cálculo y cómo organizarlos. También verás cómo comparar robots nuevos o usados con un criterio común. No existe un coste universal. El resultado cambia según la aplicación, el estado del robot, las horas de uso y la instalación existente.

¿Qué incluye el costo de propiedad de un robot?

El costo total de propiedad, conocido como TCO por sus siglas en inglés, reúne los gastos asociados a la compra y al uso de un activo. Un robot industrial incluye los costes necesarios para adquirirlo, instalarlo, utilizarlo y mantenerlo durante un periodo definido.

Costes iniciales

Primero deben registrarse los costes de adquisición. Estos pueden incluir el robot, el controlador, el teach pendant y los cables. También pueden aparecer gastos de transporte, descarga, montaje, programación y pruebas.

Además, muchas aplicaciones requieren elementos específicos. Por ejemplo, pueden necesitar una pinza, sensores, utillaje o un pedestal. Estos componentes deben añadirse cuando sean necesarios para que la célula pueda trabajar.

Costes durante la operación

Después de la puesta en marcha aparecen otros gastos. Entre ellos están la energía, el mantenimiento y los repuestos. También pueden incluir formación, asistencia técnica y determinadas paradas de producción.

Sin embargo, estos costes no son iguales en todas las instalaciones. Dependen del modelo, la aplicación y las condiciones reales de trabajo. Por eso, deben calcularse con información del proyecto siempre que sea posible.

Cómo calcular el costo de propiedad

El primer paso es definir el periodo que se quiere estudiar. Después, deben identificarse todos los costes previstos durante ese tiempo. Una estructura sencilla consiste en sumar compra, integración, operación, mantenimiento y otros gastos aplicables.

Antes de realizar esta estimación, también conviene estudiar si la automatización tiene sentido para el proceso. La guía de Eurobots sobre cómo evaluar la viabilidad de un robot industrial explica varios aspectos que deben analizarse antes de realizar la inversión.

Usar el mismo periodo de comparación.

Si se comparan dos robots, ambos deben analizarse durante el mismo periodo. Además, las condiciones de producción deben ser equivalentes. De lo contrario, la comparación puede favorecer una opción simplemente porque se han usado criterios diferentes.

Por ejemplo, no sería correcto comparar solo el precio inicial de un robot con cinco años de gastos de otro. En ambos casos deben incluirse las mismas categorías y el mismo horizonte temporal.

Separar la compra de los costes de integración.

Conviene separar el precio del robot de los trabajos necesarios para instalarlo. Así resulta más fácil saber cuánto corresponde al equipo y cuánto depende de la aplicación.

Herramientas, periféricos y control

Una célula puede necesitar pinzas, sensores, sistemas de visión o posicionadores. También puede requerir transportadores, PLC o nuevas comunicaciones industriales. Por tanto, estos elementos deben revisarse antes de cerrar el presupuesto.

En un robot usado también es necesario comprobar qué incluye la oferta. Por ejemplo, puede faltar el teach pendant, parte del cableado o algún accesorio. Si ocurre, será necesario valorar su reposición antes de comparar precios.

Mantenimiento, repuestos y tiempo de parada

El mantenimiento es otra parte del costo de propiedad. Su objetivo es conservar el robot en condiciones adecuadas durante su servicio. Para planificarlo deben seguirse las instrucciones aplicables del fabricante y las condiciones reales de uso.

En el caso de un robot usado, su estado actual merece una revisión adicional. Una inspección de un robot industrial usado antes de comprarlo puede ayudar a detectar daños visibles, elementos faltantes o puntos que requieren una comprobación técnica.

Coste de una parada

Una parada puede generar costes aunque no exista una factura directa. Por ejemplo, puede detener una máquina o una parte de la línea. Sin embargo, su impacto depende de cada planta.

Por eso, el cálculo debe utilizar datos propios. Conviene conocer cuánto dura la parada, qué producción afecta y si existe una alternativa temporal. No es recomendable asignar un coste genérico sin esa información.

Energía, consumibles y servicios auxiliares

El consumo de energía también debe incluirse cuando sea relevante. Para calcularlo conviene utilizar datos del equipo y del ciclo real. Además, una medición durante la producción puede aportar información más precisa.

La potencia instalada, por sí sola, no indica cuánto consume el sistema durante toda la jornada. El robot cambia de estado y de carga durante el ciclo. Por tanto, debe evitarse una estimación basada únicamente en ese dato.

También pueden existir servicios auxiliares. Entre ellos se encuentran el aire comprimido, la refrigeración o la extracción. Asimismo, algunas aplicaciones utilizan consumibles específicos. Si son necesarios para operar la célula, deben formar parte del análisis.

Seguridad, formación e ingeniería también tienen un coste.

Una célula robotizada necesita medidas de seguridad adecuadas a la aplicación. La norma ISO 10218-2:2025 sobre aplicaciones y celdas con robots industriales aborda la integración de robots industriales y aspectos relacionados con su utilización segura.

Además, deben revisarse las normas y requisitos legales aplicables en el lugar de instalación. El alcance puede variar según el sistema y el país. Por eso, estos trabajos deben presupuestarse como parte del proyecto cuando correspondan.

La formación también puede generar un coste. Operadores, programadores y técnicos de mantenimiento pueden necesitar conocimientos específicos. Sin embargo, el nivel de formación dependerá de sus tareas y del sistema instalado.

Lista práctica para calcular el coste total

Antes de comparar propuestas, utiliza el mismo criterio para todas. Además, separa los importes confirmados de las estimaciones. Como mínimo, revisa estos ocho puntos:

  1. Compra: verifica el precio del robot, controlador, teach pendant, cables y accesorios incluidos.
  2. Transporte e instalación: incluye embalaje, traslado, descarga, bases, anclajes y montaje cuando sean necesarios.
  3. Integración: registra ingeniería, programación, PLC, comunicaciones y cambios en otras máquinas.
  4. Herramientas y periféricos: considera pinzas, sensores, visión, posicionadores, transportadores y utillaje.
  5. Seguridad: incluye protecciones, dispositivos, evaluación de riesgos y trabajos de validación aplicables.
  6. Operación: calcula la energía y los servicios auxiliares necesarios para utilizar la célula.
  7. Mantenimiento: contempla inspecciones, lubricantes, repuestos, reparaciones y asistencia técnica prevista.
  8. Paradas: estima tiempos improductivos solo cuando existan datos que permitan calcular su impacto.

Cómo comparar robots usando el costo de propiedad

Una vez identificados los costes, las alternativas pueden compararse con mayor precisión. Sin embargo, deben tener el mismo alcance. Si una oferta incluye controlador, herramientas y preparación, no debe compararse directamente con otra que solo incluya el brazo.

Cuando el robot procede de otra instalación, también conviene estudiar su capacidad de adaptación. El artículo sobre reutilización de robots industriales en nuevas aplicaciones explica varios aspectos que deben comprobarse antes de trasladar un equipo a otro proceso.

Además, el resultado económico no debe sustituir la evaluación técnica. Un robot con menor coste puede tener un alcance insuficiente o una carga útil inadecuada. Por tanto, primero debe comprobarse que cumple los requisitos de la aplicación.

Por último, si necesitas confirmar la configuración o los componentes incluidos en un robot concreto, puedes consultar a Eurobots sobre el equipo disponible. Así podrás utilizar información más precisa antes de cerrar el cálculo.

Preguntas frecuentes

¿El precio de compra es el costo de propiedad del robot?

No. Es solo una parte. También pueden existir costes de transporte, integración, operación, mantenimiento y repuestos.

¿Durante cuántos años debe calcularse el TCO?

No existe un periodo único. Sin embargo, todas las opciones comparadas deben utilizar el mismo horizonte temporal.

¿Debe incluirse el transporte?

Sí, cuando sea necesario para instalar el robot. Además, pueden existir costes de embalaje, descarga y manipulación.

¿Cómo se calcula el coste energético?

Debe utilizarse información fiable sobre consumo y horas de funcionamiento. Cuando sea posible, conviene usar mediciones del ciclo real.

¿Los repuestos deben incluirse desde el principio?

Conviene identificar los repuestos previsibles y comprobar su disponibilidad. Sin embargo, no deben inventarse averías futuras para aumentar el cálculo.

¿Cómo se calcula el coste de una parada?

Debe considerarse su duración y la producción afectada. Además, hay que revisar si existe una alternativa durante la parada.

¿Un robot usado siempre tiene un TCO menor?

No. Depende de su precio, estado, componentes, mantenimiento e integración. Por tanto, debe evaluarse cada caso por separado.

¿TCO y retorno de inversión son lo mismo?

No. El TCO calcula los costes de tener y utilizar el sistema. En cambio, el retorno de inversión relaciona la inversión con los beneficios económicos obtenidos.